Triste, triste, estimada Emma. Emma, estimada triste:
No porque no te cuente de mis episodios de no completa felicidad quiere decir que no los tenga, sólo he elegido contarte lo que pienso es mejor regalarte a vos. Seguro en algún momento podré decirte de todo. Porque a mi me ha pasado de todo. Claro! Va a sonar como si eligiese la forma en que veo nuestra amistad, pero es mi forma de ver las cosas. Creo que lo más importante de la vida son los amigos, los que están en todas y en las que importan. Será por eso, sensible Emma, que quiero que sepás que te doy lo mejor de mí, tan naturalmente como puedo. Me gusta pensar que soy natural, aunque a veces piense tanto las cosas. Y eso que hace falta que la gente piense un poco más, creo que lamentablemente la gente que nos rodea no siempre reune alguna característica, que no es tu caso. A vos sólo te falta vivir un poco más ¡tan quieta ahí.! Estás más sensible y olés horrible...
Te comento, decidí cambiar mi nombre, al menos entre los que me conocen. Una especie de apodo. No me llamés más por el otro, el otro me trae siempre a la memoria al otro, a P. Y como ahora es momento de mejores días: Seré Frida! Que es un nombre que me encanta! Según vi, quiere decir hermosa, me gusta eso. Aparte, está la artista esa de la que hicieron una película y está re buena la peli, Salma Hayek me encanta. Ahora, espero no conocer a ningún tipo como P en el camino, temo caer nuevamente y convertirme en algo así como “Su-Frida”, jojo.
Bueno, divina. Te voy dejando. Nadie pasa por ésta esquina.
Abrazoooo!
FridaY


Fijate que el nombre es una cosa que nos define desde lo que nunca fuimos, pero que fatalmente busca determinarnos para el resto de la vida. En otras culturas, con otro sentido del tránsito, el nombre verdadero es el que se te pone en la adolescencia...
ResponderEliminarAsí, yo me llamaría Ubaldo, o qué sé yo.